Seres mantis
Seres Mantis: Los árbitros y estrategas del diseño genético
Quiénes son
Los seres mantis son una raza insectoide de altísima evolución intelectual y espiritual. No operan bajo las emociones humanas, sino bajo una lógica cósmica absoluta y leyes universales de evolución. Dentro de la jerarquía extraterrestre, actúan como supervisores, coordinadores de proyectos genéticos interplanetarios, cirujanos de almas y árbitros en conflictos de gran escala. Su orientación es neutral-benévola: no buscan el daño del ser humano, pero priorizan el diseño evolutivo del alma por encima del bienestar físico o psicológico del individuo.
Origen y lugar en la historia estelar
Esta raza es una de las más antiguas de la galaxia, originaria de sistemas solares en la galaxia de El Sombrero (M104) y de dimensiones superiores que superan la densidad física ordinaria. No pertenecen al linaje humanoide de Lyra ni al linaje reptil de los draconianos; existían mucho antes de que estas razas poblaran el cosmos. Debido a su antigüedad y neutralidad, son respetados por la Federación Galáctica y actúan frecuentemente como consultores técnicos y diplomáticos en el Consejo de Andrómeda.
Su historia con la humanidad
Los seres mantis son los arquitectos detrás de la plantilla genética de la humanidad. Supervisaron directamente las modificaciones de ADN realizadas por los sirianos y los pleyadianos en el pasado de la Tierra. En la actualidad, dirigen los programas de hibridación y abducción que ejecutan los zeta reticulianos (grises). Durante estos encuentros, el ser mantis permanece al fondo de la sala, controlando telepáticamente el entorno, asegurando que la conexión entre el cuerpo físico y el cuerpo astral del abducido no sufra daños irreparables durante los procedimientos médicos.
Relación con otras razas
Los seres mantis ejercen una autoridad directa sobre los zeta reticulianos y los grises altos, quienes los obedecen sin cuestionar. Mantienen una relación de respeto mutuo con las jerarquías más altas de los draconianos, sirviendo a veces como mediadores neutrales en disputas territoriales galácticas. Colaboran activamente con los arcturianos en los procesos de transición de las almas humanas tras la muerte física.
Intenciones e intereses
Su interés en la Tierra es estrictamente evolutivo y genético. Vigilan que el experimento humano no se autodestruya antes de completar su ciclo cósmico. No realizan contacto público masivo porque su vibración y aspecto físico quebrarían la psique humana promedio. Su comunicación es telepática, multidimensional y se produce casi siempre en estados alterados de conciencia o durante encuentros a bordo de sus naves nodrizas.
Cómo son
Su aspecto es idéntico al de una mantis religiosa terrestre, pero a escala gigante. Miden entre 2.5 y 3 metros de altura. Poseen un exoesqueleto segmentado que varía entre tonalidades verdes, marrones y, en el caso de las jerarquías más altas, un blanco luminoso. Sus cabezas son triangulares, con grandes ojos compuestos de color negro azabache o dorado que perciben múltiples espectros de la realidad. Sus extremidades anteriores son delgadas y articuladas, terminadas en garras prensiles con las que manipulan instrumental de alta tecnología. Suelen vestir largas túnicas de color púrpura o verde esmeralda que denotan su rango y función dentro de su orden.
Comentarios
Compartí información, una experiencia o una fuente que ayude a enriquecer esta entrada. Se revisan automáticamente antes de publicarse.
Cargando comentarios...